Por Patricia Sulbarán y Analía Llorente
Tiffany Strong camina entre los
escombros de la planta alta de su casa y suspira mientras señala una
pila de zapatos arrumados en una habitación. Están empapados y ni ella
ni sus dos hijos podrán volverlos a usar. "No sé ni por dónde empezar. Regresar a tu casa y verla así… es devastador", dice Strong, que había evacuado el lugar con su hija adolescente de 19 años y su hijo de 12 ante la amenaza del huracán.
"No tenemos nada, no tenemos ni comida. La que tenía se dañó cuando se fue la electricidad y tuvimos que botarla", lamenta.
El ingreso familiar anual promedio en esta localidad es de US$15.280, mientras que la media en el condado de Miami Dade, de 2,7 millones de residentes, es de casi US$42.000, según cifras oficiales.
El paisaje en este vecindario rompe por completo con el de los hoteles y las residencias de lujo que están a solo tres kilómetros de distancia, en el Downtown de Miami.
No hay comentarios:
Publicar un comentario